lunes, 13 de marzo de 2017

Cat woman

CAT firma hoy una lunesada muy amazónica pero con muchos agujeros negros.


Arremete primero CAT con brío, y con algo de razón, contra un sesgado reportaje del NYT sobre la situación de la mujer en España y en  la política.

Pero luego CAT dice cosas raras:

Alude al encomiable manifiesto "anti generalización de género" de Berta González et alii que, a su vez, se basaba en estadísticas, lo cual permite afirmar donosamente a CAT que la situación de la mujer española es de la mejores del mundo:

"Exigente y luminoso, el manifiesto Contra la generalización del género demuestra con estadísticas que la situación de las mujeres en España es de las mejores del mundo" .

Acudo entonces al manifiesto de marras (que en su día por cierto saludé en este cuaderno, como valiente y a contracorriente) y a la estadística en que se fundamenta; son datos poco precisos,  la verdad, plasmados en cromatismos, que no distinguen a los países más que con amplias horquillas;  aun así, en la estadística número 8, por ejemplo, España es el farolillo rojo de Europa, y está al mismo nivel que la mayoría de los países del tercer mundo.

Aquí. (Ver el 8: Practice of property rights).

En plata, la mujer española posee muy poca vivienda, parámetro que según los sociólogos más avezados sobre asuntos de desigualdad es "la" piedra de toque.
Ver de Louis Chauvel su reciente La spirale du déclassement (Seuil, 2016).

Pero es que en otros conceptos, España no está tampoco en el grupo de cabeza de esas mismas estadísticas,y, en todo caso, nada indica que España vaya a la cabeza de nada: como mucho, remolonea en el pelotón europeo.

No se dan  en estas estadísticas los datos intraeuropeos, que sí proporcions, en cambio, Eurostat.
Sobre parámetros de igualdad de oportunidades, de salarios, de ritmos de promoción, de presencia en las cúpulas directivas públicas y privadas, en los rectorados de la Universidad, etc.

Los usaré en otra entrada monográfica. Pero adelanto ya que España no sale bien en la foto europea.

Nadie con sentido común niega que la situación legal de la mujer en España sea buena; pero es que las discriminaciones no vienen por ahí.

Nadie con sentido común pude negar que existe ne España un machismo de usos y costumbres muy arraigado en la sociedad.

Así, la Universidad de Oxford coloca a España a la cola en su estudio sobre reparto de tareas domésticas entre hombre y mujeres.


aquí otro estudio demuestra que las mujeres dedican el doble de tiempo a esas tareas.

¿Será que a la mujeres españolas les encanta planchar y fregar?

No creo que sea el caso de las firmantes del Manifiesto.

No todo puede  tampoco deberse a que como dice CAT a que :

"sólo el 20% de las mujeres antepone su carrera profesional a su vida familiar. La mayoría prefiere mantener un equilibrio".



Pasando al capítulo político, dice CAT:

"[el NYT] ... afirma que «en Podemos casi la mitad de los diputados son mujeres». Igual que en los demás partidos."

¿Casi la mitad, CAT? ¿Igual que los demás partidos, CAT?

 Entonces voy y miro las estadísticas del Congreso y veo que C's tiene 7 diputadas de sus 32 diputados. ?¿


En el PP, 54 diputadas de 135.

Entoces miro las cifras del PSOE, que es único que se acerca un poquito a Podemos:  42% son mujeres.

Aquí los datos.


Busco por el Senado, a ver si allí está la clave de la firmación de CAT: 98 senadoras se sientan en los 266 escaños. 

Mmm. ¿Casi la mitad?


No tengo tiempo ahora para buscar datos sobre la presencia de la mujer en los altos cargos de los partidos políticos o como consejeras y presidentas en los gobiernos las CCAA. Pero seguro que la proporción no llegará ni al 40%. 
Acepto apuestas.
 

Afortunadamente, CAT acaba su artículo en beauté y apuntado a la amarga verdad.


"Las niñas españolas de hoy deben saber que no son víctimas y que su futuro depende de ellas mismas. Es un mensaje subversivo. Amazónico. Propio de Paglia. Y políticamente vigoroso, aunque no haya hoy en España un solo partido que se atreva a hacerlo suyo".


En efecto, CAT, no hay ningún partido político en España que crea en las mujeres.
Has dado en el blanco, dans le mille, como dicen los franceses.
Y es que los partidos españoles son el fiel reflejo de sus votantes y votantas, de ese machismo de usos y costumbres, que te empeñas en negar contra toda evidencia.


QED.