viernes, 2 de diciembre de 2016

Jabalíes

No es estúpido, pero supérenlo y punto, dice este canadiense estudioso de la cosa.


D'Ors: "Leo la receta del jabalí con salsa; "Cójase un jabalí, adóbese con...". Pero ¿cómo se coge un jabalí?"

20 años sí es nada

Recordando al profesor Jáuregui y la reedición de su libro-maestro, ayer Arsuaga y Ribera y Tamames tocaron el "hard problem" de la conciencia y del libre alberío.

El mismo libro que hace 20 años Dawkins, E.O. Wilson, Marvin Harris, Pinillos et alii presentaron en la misma Fundación Areces en un simposio que no se grabó, grave error.

Aquí.

Fin de partie

Hollande en su mejor decisión de todo su mandato.
Aquí.

Para que no gane la reacción, la inacción debe morir.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Sí pasa nada

...como decía mi hijo.
Richard Dawkins charlando con Lawrence Kraus de esa nada que sí pasa.

Con subtítulos en español: aquí.

martes, 29 de noviembre de 2016

Antitorticeros

Dawkins, Bricmont, Espada, Blumner, Giménez Barbat y otros en su cruzada laica.
Por el camino menos torticero, siempre, en pos de la importante verdad (con minúscula) de la ciencia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Libre, sé; iguales... (no puede ser)

Cayetana Álvarez muy certera sobre el populismo de izquierda, de derecha y de extremo centro.
Aquí.
¿A qué esperan los hombres y mujeres de lei?

El des(encuentro) del siglo

Richard Dawkins en apuros (unos minutos desde el minuto 49 hasta el final de la charla) por culpa de Deepak Chopra, en un encuentro que tuvo lugar en Puebla (México), con miles de personas en la sala. Increíbles pero ciertas ambas cosas.
En VOSE (hay que activar los subtítulos).
Aquí.

El método populista

Ponderando la victoria de Fillon, correligionario en el PE, el eurodiputado González Pons dice que "hay populismo de extrema derecha y de extrema izquierda...", donde los Desayunos de Sergio Martín.

Olvida que también lo hay de extremo centro, el suyo y el su socio.


Funerales en la isla inefable

A los funerales de Estado del dictador emérito en Cuba, España manda a un rey jubilado y a un secretario comercial.
Se empieza a notar la presencia de Dastis.

Sin Castro muchos vivirán mejor.

Fillon el hijón milagroso

Libération analiza por qué el no esperado, el salvado por los pelos, el milagroso,  ha llegado.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Nihil novum sub sole

Coll sobre el trumpismo triunfante, pleonasmo.
Aquí.
La neutralidad supuesta de Facebook, que canaliza el 60% de la información, no es excusa sino mero reflejo de la mendacidad rampante.

La mentira se combate, hoy como ayer, con una verdad más atractiva que la mentira.

Utra para combatir a ultra

La derecha francesa ha hablado: quieren a Fillon, el ultraliberal y ultracatólico, el más parecido a Le Pen, salvo en temas europeos.

Y la coqueluche de los dragones con escama y malas pulgas, que adoran a Putin y a Al Assad.
Aquí.

 Se debilitan mutuamente y dividen a parte de su electorado común.
Aquí.
Este invento de primarias para todos los públicos que se inventó en Francia la izquierda es una especie de primera vuelta presidencial.


De tener el socialismo francés un candidato creíble, es el escenario soñado para colar a su candidato en la segunda vuelta frente a Le Pen.

O la ocasión de oro con que soñaba Emmanuel Macron.

Under Western Eyes

El Sunday Times, en su particular David Castro contra el tío Sam Goliat, titula a 5 columnas: Fidel Castro Scourge of the West dies at 90. Es decir: Muere a los 90 Fidel Castro lacra/plaga/calamidad de Occidente... ¿o bien será la otra acepción: Castro azote/flajelo/etc… de Occidente?
Aquí.

Y subtitula: "El mundo dividido acerca del icono revolucionario que se convirtió en un tirano asesino".

La fascinación que ejerce el personaje en la izquierda y la no-izquierda nacionalista se debe a su antimericanismo visceral (e impostado) y a su virilidad guerrillera (e igualmente impostada), dos virtudes de las que hay que tener para ser alguien con lo que hay que tener.




Mangas verdes a malas horas

Mangas alerta con tiempo, cual sibila, de la hora. Hora grave. Y mala.
Nadie escucha la hora, as usual.

Aquí.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El cerebro en una cubeta

Tim Parks y Riccardo Manzotti charlando sobre la conciencia, ese concepto que las ciencias intentan capturar y tratar como si fuera un objeto oscuro del deseo intelectual.

O como si fuera un cerebro en una cubeta.


Aquí va su arranque de charla en V.O. en el New York Review of Books.

Y aquí mi tradu muy exprés:


El desafío de definir la conciencia


¿Es posible poner algo de orden en nuestros pensamientos sobre la conciencia, la memoria, la percepción, etc.? Apenas pasa un día sin que haya un artículo sesudo que se pregunte si los ordenadores pueden ser conscientes, si nuestro universo es algún tipo de simulación, si la mente es una cualidad única de los seres humanos o bien algo que se extiende a través del universo como la mantequilla encima del pan. Muchos de nosotros ni siquiera estamos seguros de lo que opinamos en este negociado, o de si lo que opinamos merece mucho aval procedente de los filósofos o de los neurocientíficos.
Durante años he estado hablando de estos asuntos casi a diario con Riccardo Manzotti, filósofo, psicólogo  e ingeniero en robótica. Ahora le he pedido que condensemos nuestras conversaciones en una serie de diálogos centrados en establecer las posiciones comunes sobre la conciencia, y esbozar algunas alternativas. Por mi parte, me gustaría añadir algunas reflexiones sobre las implicaciones sociales de las diversas teorías de lo que pensamos de la conciencia, lo cual es tanto como decir que lo que pensamos acerca de quién y qué somos inevitablemente tendrá consecuencias sobre cómo nos relacionamos entre nosotros  y con el mundo.
Pero nuestro primer problema será buscar una definición.

Tim Parks




Tim Parks: Riccardo, ¿qué queremos decir cuando decimos "conciencia"? ¿Estamos hablando de experiencia perceptiva, de memoria, de pensamiento, de cadenas de pensamiento, o de vida mental en general?

Riccardo Manzotti: Para la mayoría de la gente, la "conciencia" tendrá varios significados e incluirá conciencia, autoconciencia, pensamiento hecho lenguaje. Pero para los filósofos y los neurocientíficos el significado crucial es el de sentir algo; experimentar una sensación, podría decirse. O el tener una experiencia. Una manera fácil de pensar en ello sería el dolor. Instintivamente todos estamos de acuerdo en que sentir un dolor es algo tangible. Es una experiencia. Por eso no nos gusta hacer daño a los animales, porque tenemos buenas razones para sospechar que sienten lo que les sucede. Y esta sensación de lo que nos sucede caracteriza nuestra existencia. El término técnico es "experiencia fenomenológica"; o bien, una vez más: "experiencia consciente", pero francamente ambas expresiones son un poco redundantes ya que la experiencia siempre es algo que experimentamos.

Parks: Recuerdo a David Chalmers, un filósofo que sin duda saldrá a colación en algún momento, quien define la conciencia como un flujo interno de imágenes, "una película que se proyecta dentro de la cabeza", y, probablemente, mucha gente estaría de acuerdo con él. Pero tú quieres limitarte a algo más básico.

Manzotti: Una definición como ésa sugiere que sabemos mucho más de lo que en realidad sabemos: que hay imágenes en nuestra cabeza, que discurren en secuencias, que hay una especie de división entre las imágenes y alguien (¿quién?) que observa esas imágenes. Todo esto es muy problemático. La verdad es que no sabemos lo que es la conciencia. Por eso estamos hablando de ella como de un problema. Lo que sí sabemos es que la forma en que experimentamos la realidad, vale decir: el modo en que sentimos las cosas que nos suceden, no coincide, de hecho, con nuestra imagen científica actual del mundo físico.

Parks: ¿En qué sentido?

Manzotti: Bueno, considera esto: si no supiéramos que los seres humanos experimentan el mundo y que sienten cosas, ¿podríamos acaso deducirlo de lo que sabemos en neurofisiología? Realmente, no. No hay nada en el comportamiento de las neuronas que apunte a que son diferentes, en relación con la conciencia, por ejemplo, de las células del hígado o de los glóbulos rojos. Son células que hacen lo que las células saben hacen mejor, esto es, mantener un entropía baja que genera flujos de iones como sodio, potasio, cloruro y calcio y liberan neurotransmisores como consecuencia de ello. Todo esto es maravilloso, pero muy alejado del hecho de que yo experimento un color azul claro cuando veo un cielo matutino. Es decir, no es fácil ver cómo la actividad física de las neuronas explica mi experiencia del cielo, y mucho menos cómo explica un proceso como el del pensamiento.

Parks: Por lo tanto, ¿podríamos decir que la conciencia es la palabra que usamos para referirnos al hecho de que, en vez de tener simplemente una actividad fisiológica silente como cualquier otro evento físico  -el cielo por la mañana, una nube que tapa el sol-, tenemos una experiencia, tenemos una sensación de ese suceso?

Manzotti: Exactamente. En vez de un mundo en el que simplemente interactuamos con acontecimientos externos -la forma en que una flor se abre al sol o el agua que se congela si hace mucho frío-, tenemos una experiencia de lo que ocurre, del sol, del clima gélido, etc. Esta adición de experiencias (¡y en el futuro podríamos considerar que la experiencia y lo ocurrido forman un todo!) puede ser bastante enigmática en sí misma. Pero es aún más desconcertante que la experiencia se describa generalmente como la experiencia de “algo más”, de algo que no soy yo. Experimento una manzana roja. Tú experimentas una pieza musical. Ruth experimenta un paisaje. ¿Cómo es posible esto si, dejando de lado (por el momento) la mecánica cuántica, nuestra visión tradicional de la naturaleza nos dice que un objeto es lo que es y nada más que eso? William James lo planteó muy claramente cuando se preguntaba: ¿Cómo la habitación en la que estoy sentado puede simultáneamente estar fuera y, por así decir, dentro de mi cabeza, dentro de mi experiencia? Todavía no tenemos respuesta a esta pregunta.

Parks: Por lo tanto, otra manera de verlo sería decir que el hecho de la propia conciencia apunta a una falla en nuestra explicación de la realidad. O al menos supone un gran desafío en cuanto a cómo entendemos la realidad.

Manzotti: Ciertamente. Una vez que hemos definido y colocado todas las piezas del rompecabezas físico  -la química, la física, la evolución, la relatividad general, la mecánica cuántica, el ADN, la evolución, el bosón de Higgs, todo-  todavía sigue habiendo algo que no encaja: el hecho de que no simplemente hacemos cosas sino que también experimentamos el mundo que nos rodea. La conciencia. Lo que David Chalmers llamó, como es sabido, el problema más duro de roer.

Parks: En otras palabras, la conciencia no es algo que la ciencia actual pudiera predecir.

Manzotti: No. ¿Por qué nuestro comportamiento no es algo que simplemente sucede y sigue su curso de la misma forma en que los planetas siguen sus órbitas? No lo sabemos. Así como los cosmólogos tampoco saben qué es la materia oscura. Todo lo que sabemos es que hay algo que no encaja y muy probablemente esto apunte a algún error profundo en nuestras suposiciones acerca de la realidad. Eso es en lo que deberíamos concentrarnos, en lugar de acudir a metáforas elaboradas y sugerentes como "películas proyectadas en la cabeza".

Parks: Parece que ahora estás definiendo la conciencia por lo que no es, o al menos como una área de incomprensión. Pero ¿puedo forzarte a una definición más concluyente? Quiero decir: ¿estamos hablando de una cosa: de un objeto físico o  de un proceso? Supongo que descartamos espíritus y almas...

Manzotti: Hablar de espíritus y almas equivaldría a admitir una derrota, al menos para un científico o un filósofo. La verdad es que no conocemos a priori la naturaleza de la realidad física. Este es un argumento que Bertrand Russell planteó con mucha fuerza en la década de 1920. Cuanto más investigamos lo físico, más variado y complejo se nos aparece. Imagina un enorme rompecabezas en el que todo debe encajar con todo lo demás. Cuando hay algo que parece que no cuadra, le damos la vuelta una y otra vez  para ver si podemos encajarlo de alguna manera; pero si no lo logramos, hemos de aceptar que hemos juntado las otras piezas equivocadamente y que tenemos una imagen falsa.
Así es como avanza la ciencia. Tenemos momentos de revolución -Copérnico, Galileo, Newton- en que todas las piezas tienen que ser reorganizadas, lo que Thomas Kuhn describió con la fórmula célebre: cambios de paradigma.
No hay ninguna razón por la que debamos abordar el problema de la conciencia de manera diferente. Hemos de encontrar cómo encajarlo en nuestra comprensión actual de la realidad, o bien cambiar nuestra versión de la realidad para que se ajuste a la conciencia. Hasta que no lo logremos, nos arriesgamos a tener una visión dualista del mundo, como la sugerida por Descartes: por un lado lo físico, y por el otro, algo como misterioso, llámalo lo espiritual.

Parks: Pero, insisto, ¿deberíamos pensar en la conciencia como una cosa, o como un proceso?

Manzotti: Bien, si el mundo que nos rodea está hecho de cosas, objetos y procesos físicos, es probable que la conciencia sea una de ellos. La gente tiende a mostrarse dubitativa al acercarse a la conciencia y tratarla como un caso especial. Pero no estoy seguro de que esto sea útil. Si es un fenómeno real, y la mayoría de la gente está de acuerdo en que lo es, ¿por qué no debería ser como todos los demás fenómenos físicos, algo hecho de materia y de energía cuya actividad se explica por sus propiedades físicas?

Parks: Entonces, suponiendo que la conciencia sea una cosa, una cosa física o una amalgama de cosas, ¿qué hacemos con la palabra "mental"?

Manzotti: ¡Buena pregunta! En realidad, "mental" no es tan diferente, al menos en lo que respecta a su función, de una palabra como "espiritual". Ninguna de las dos palabras tiene un referente preciso. Me temo que vamos a encontrar muchas palabras como ésta en el transcurso de estas conversaciones. Es como si ciertos términos que usamos tuvieran una licencia especial para operar fuera de las limitaciones del mundo físico. El filósofo Sidney Shoemaker dijo  que el concepto  de  "lo mental" equivale a una especie de desván ontológico. Cualquier cosa que no encaje con nuestra imagen actual de la realidad física se traslada a un contenedor cuyo propósito principal es recoger juntas todas las cosas que no podemos explicar. Es una especie de dualismo latente: tú no dices la palabra "espíritu", pero de hecho estas dividiendo el mundo en dos.
.                                                                     
Parks: Un contenedor no es algo demasiado halagador, que digamos. Seguramente cuando hablamos de nuestra vida mental simplemente estamos pensando en todo lo que hace que los seres humanos sean especiales, diferentes: nuestros pensamientos, nuestras elucubraciones basadas en el lenguaje.

Manzotti: Absolutamente. Hay buenas razones para valorar un concepto como "lo mental", porque pone nuestra mente por encima de las limitaciones de la necesidad física. Es una idea reconfortante. Estaríamos por encima de la naturaleza. Seríamos especiales. Tenemos nuestras vidas mentales. Estamos separados del meollo de la materia. Desafortunadamente, no tenemos ninguna justificación científica que alimente dicha creencia; muy probablemente no sea más que otra manifestación de lo que Freud describió como el narcisismo humano, el deseo de creernos al mismo tiempo el centro del universo, pero de alguna manera superiores e incluso separados de la naturaleza que nos rodea.
Qué bien nos viene, cuando no puedes explicar algo, el poder decir: bueno, eso significa que somos especiales, no somos como el resto del mundo natural. Pero la ciencia trabaja con el presupuesto de que la naturaleza es una y que todos los fenómenos deben encajar en el mismo sistema y obedecer las mismas leyes; de ahí el hecho de que experimentar el mundo, es decir, la conciencia, haya de ser un fenómeno natural que, como todos los demás fenómenos naturales, sea físico; quiero decir: hecho de materia y energía.

Parks: Esto nos lleva, creo yo, a la visión dominante de lo que es hoy la conciencia: el internalismo. ¿Puedes explicarlo?

Manzotti: el internalismo es el concepto de que, sea lo que sea la conciencia, ésta es algo que debe ocurrir dentro de nuestra cabeza. Es bastante obvio por qué podríamos pensar esto. Tendemos a sentir que nos encontramos donde están actuando nuestros sentidos; por lo tanto, la gente supone que la conciencia está en algún lugar detrás de nuestros ojos y entre nuestros oídos. Esto sin mencionar las muchas razones sociales para identificarnos con nuestros cuerpos, en general, y con nuestras caras, en particular, que son cruciales para la interacción social. Y puesto que, por supuesto, no podemos ver la conciencia de otra persona, sino sólo las manifestaciones de ésta  -sonrisas, muecas-,  entendemos que la conciencia está oculta dentro de nuestra cabeza, es decir, en el cerebro. Dado que, de nuevo, el cerebro es, con mucho, el más complejo de nuestros órganos, con algo así como 85 mil millones de neuronas, todas ellas con cientos, si no con miles de conexiones con otras neuronas, el cerebro parece un candidato razonable cuando estás buscando algo que no  entiendes. O bien así lo parecía cuando sabíamos menos sobre el asunto.

Parks: Sé que tiene fuertes objeciones frente al internalismo y puedo sentir  tu impaciencia en expresarlas. Pero primero vamos a establecer exactamente lo que dice y pretende afirmar tal teoría. Por ejemplo, ¿afirma el internalismo que la conciencia es un objeto físico situado en el espacio?

Manzotti: Hay muchas corrientes dentro del internalismo, pero en general, y ciertamente en sus inicios, sí. La idea fue formalizada en la década de 1950 por personas como David Armstrong y J.J.C. Smart. Lanzaron la idea de que la conciencia es una serie de procesos neuronales, o ciertos procesos neuronales. Una vez que habían formado esta hipótesis, perfectamente respetable, un ejército de científicos se dispuso a verificarla empíricamente. Y, de hecho, en los últimos cincuenta años hemos avanzado extraordinariamente en el desarrollo de instrumentos sofisticados para rastrear y explorar el cerebro con toda su actividad eléctrica y química tan fantásticamente intrincada.

Parks: ¿Y?

Manzotti: Bueno, los neurocientíficos ciertamente han encontrado un número ingente de correlatos de la conciencia; es decir, en todo tipo de experiencias sensoriales, han establecido qué partes del cerebro se activan y la naturaleza de tal actividad. Esto es de enorme interés y científicamente muy sólido.

Parks: Me huelo que ahora vendrá un “pero”…

Manzotti: Es que un correlato de la conciencia no es la conciencia. Cuando los científicos buscan el SIDA o el ADN, buscan la cosa en sí, no un mero correlato. Esto es un problema: ¿cómo obtener a partir del correlato neuronal  -el hecho de que haya actividad neuronal cuando experimento algo-  la propia cosa, la experiencia? Tal como dijo  Bertrand Russell, casi como una broma, cuando uno lame un helado de chocolate nada en el cerebro sabe a chocolate. Por supuesto, una experiencia también tiene correlaciones fuera del cerebro: los órganos sensoriales -ojos, oídos, nariz, piel, papilas gustativas-, y eso por no mencionar el objeto en sí que experimentamos:  la luz,  las ondas sonoras, el helado de chocolate, lo que sea. ¿Por qué privilegiar los correlatos en el cerebro cuando intentamos localizar la conciencia? Por qué…

Parks: ¡Alto aquí! Es suficiente por hoy. Hemos definido la conciencia como la sensación que acompaña nuestro ser en el mundo. Hemos examinado muy crudamente el enigma que su existencia plantea para nuestra comprensión del mundo. Hemos anunciado la visión científica dominante acerca de dónde se localiza la conciencia: en nuestros cerebros. La próxima vez, quisiera comentar algunas de las afirmaciones del internalismo, sus implicaciones para nuestra actual visión científica de la realidad y la manera en que los internalistas han reaccionado a las dificultades halladas para verificar su teoría. Porque ciertamente no han renunciado a ella. Ni por asomo. ¡Así que prepárate…!

21 de noviembre de 2016, 4:00 p.m. (hola local)

(Continuará, imagino...)

La vía veneciana

...o cómo hacer que ganen siempre los convocantes del referéndum de independencia.
Aquí.

jueves, 24 de noviembre de 2016

La guerra de los Le Pen

El editorial de Riss en Charlie Hebdo, siempre tan lúcido.
La americanización de la política francesa (y europea, añado yo) nada bueno ha de traer.

Habrá en Francia una segunda vuelta entre Marine Le Pen... ¿y su papito?, se pregunta el director del diario satírico (que sigue haciendo de Pepito Grillo, y que dure...)

¿Le Pen  vs. Fillon?

Espero que Macron no lo permita.

Aquí en VO.


Y aquí mi tradu exprés.

Fillon en la Casa Blanca
En política, no hace falta gran cosa para convertirse en alguien. Después de su primer debate televisado con Nixon en 1960, Kennedy encabezó los sondeos. Ese día, Nixon estaba enfermo, se había negado a que lo maquillasen y se pasó el rato secándose la cara ante las cámaras, mientras Kennedy parecía mucho más a gusto en la pantalla. El guapo JFK sedujo más a los espectadores que un Nixon con mala cara. Sin embargo, las encuestas de los estadounidenses que habían escuchado el debate sólo por la radio, sin verles las caras a los candidatos, dieron a Nixon ganador. Debería hacerse lo mismo con los candidatos en cada elección presidencial. Mirarlos un poco menos y escucharlos un poco más. Los norteamericanos tal vez hayan mirado demasiado a Trump pero no lo han escuchado suficientemente.
En este pequeño mundo de los medios, no hace falta gran cosa para convertirse en alguien: un poco de buena pinta, dos o tres frases bien traídas, y uno tiene la oportunidad  de medrar en los sondeos. La facilidad con que los medios de comunicación le dan a uno importancia, si  sabe cómo hablarles,  le da a las elecciones hechuras de concurso televisivo. Las imágenes de Trump después del anuncio de su victoria se parecían a las de un programa de tele-realidad en la noche de la final. Pálido, avanzó hacia las cámaras, sin una sonrisa, sin ningún tipo de expresión, o quizás sólo la de la incomodidad. Detrás de esta máscara de dignidad que su nuevo cargo le obligaba a llevar, parecía decirse: "¿En qué mierda me he metido?". Como un vendedor que ha vendido enciclopedias durante años sin haberlas ni siquiera hojeado, Trump había ganado un concurso que, probablemente, nunca esperó ganar. La facilidad con que el más listillo puede acceder a los más altos cargos es simplemente flipante. ¿De qué sirven las elecciones primarias si permiten elegir a semejantes energúmenos?
En Estados Unidos, los partidos políticos se parecen a estantes de supermercado. Se puede encontrar de todo. Entre los republicanos, los más moderados (que en Francia tendrían cabida en el partido del centrista Bayrou) se codean  con xenófobo-racistas y  anti-abortistas  que militarían en el Front National. Entre los demócratas, los partidarios del anticapitalista Bernie Sanders coexisten con  empresarios que financiaron a Hillary Clinton. Para poder presentar a  un solo candidato en una única vuelta en las elecciones presidenciales, el pragmatismo americano sacrifica todas las diferencias ideológicas. En Estados Unidos, las primarias son como la primera vuelta de las elecciones presidenciales; y las organizan internamente los propios partidos políticos.
¿Por qué Francia se ha convertido a las elecciones primarias, cuando ya existe una primera vuelta que sirve para designar a los dos finalistas de la segunda vuelta? Pues porque Francia es un país de gallitos de corral donde cada candidato piensa que es un  Napoleón y un De Gaulle y cree encarnar por sí solo a la nación entera. Es difícil poner freno a las tendencias irreprimibles de los políticos franceses, siempre convencidos de tener razón en contra de todos, como De Gaulle en 1940. En Francia, las primarias se asemejan a una comparecencia ante un juez de menores que trate de llevar por el buen camino a adolescentes que se comportan como jefes de pandilla. En estas primarias de la Derecha el debate de ideas ha sido modesto, ya que los candidatos tenían más o menos el mismo programa. Sus diferencias ideológicas ante las cámaras han parecido sobreactuadas, porque si mañana la Derecha vuelve al Elíseo, casi todos tendrán cabida en Matignon alrededor de la mesa del Consejo de Ministros. En el fondo, las primarias sólo sirven en Francia para resolver problemas de ego.
En estas primarias, Fillon no tenía mucho más que aportar que sus competidores. Pero no  poseía  sus puntos débiles.  No era tan veterano como Juppé, no estaba tan expuesto como Sarkozy.  Bastó con que hiciera dos o tres intervenciones decididas durante los debates televisivos ​​para seducir a los votantes. En octubre de 2002, con motivo  del debate en torno a la semana laboral de las 35 horas, Fillon habló de "la responsabilidad del Frente Popular en el hundimiento de la nación", retomando un argumento usado por el régimen de Vichy durante el proceso de  Riom  de 1942 en el que se acusó a la Izquierda de la derrota de 1940 ante los nazis.
Marine Le Pen tiene hoy motivos de preocupación. Si la Izquierda no sale de su marasmo, podría tener que luchar, en la segunda vuelta, con un hombre que habría podido ser su padre.

Riss, director de Charlie-Hebdo.




El juicio de Dios

La familia de Barberá no quiere más que el juicio de Dios ahora que la justicia del hombre ya no podrá alcanzarla...
Aquí.

El cuñado acierta en que opera hoy en día la inversión de la carga de la prueba; y ello es propio de los jacobinos citoyens de extremo centro, ay. y su culto a la Razón y a la presunción de culpabilidad.



El suicidio de Rita y otras muertes

Quedará no sólo como el año del infarto de Rita, la suicidada de la sociedad, sino el del triunfo allende & aquende los mares del populismo y de la muerte del demos, (espacio,ay, vacío, cuando es el poder el que debiera serlo).
Aquí.

Otros mundos

¿El universo nos mira?
En un bello artículo, este Bachiller de los de antes pone de manifiestos dos cosas: que el cambio climático no es una patraña y que el primo ingeniero de Rajoy no tiene ni idea; y que la vida en el cosmos, de existir, nos pillaría un poco lejos, y que más vale ocuparse de la vida en la Tierra.
Aquí.


Pues como dijo el primer marido de Gala, Paul Éluard, "Hay otros mundos, pero están en éste".

Todo el poder a los federados

Dos millones más de votos a Clinton aconsejan a revisar bien los recuentos en ciertos Estados oscilantes. Aquí.

En los 13 Estados oscilantes, sin embargo, la ventaja de Trump casi es de un millón de votos.
De todos modos, el mundo académico se inquieta de posibles acciones de hackers extranjeros en los votos electrónicos.
Aquí.

No se pierde nada en compulsar los datos.


Ahora, lo que está claro es que el sistema electoral usamericano del Colegio Electoral es obsoleto, injusto y predemocrático, pues otorga más peso a los Estados que a los ciudadanos; disuade de votar en los Estados no oscilantes y genera un índice de abstención sencillamente monstruoso para el primer mundo.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Ciudadanos más allá de toda sospecha

Girauta (aquí) y Rivera (acá), supeditando crudelisa y crudísimamente su pacto con el PP a que éste expulse a Barberá, la apestada. (Pero no que expulse a Rajoy, el de los sobres bárcenos).

Qué mala noche van a pasar algunos.



Ciudadanos más allá de toda sospecha

Girauta (aquí) y Rivera (acá), tan puros ellos, supeditando crudelisa y crudísimamente su pacto con el PP a que éste expulse a Barberá, la apestada. (Pero no que expulse a Rajoy, el de los sobres bárcenos).
Qué mala noche van a pasar algunos.



La duda eterna

Barberá reconoció ante el juez el lunes haber donado mil euros al PP, pero declaró que no se le devolvieron dos billetes de 500 euros y que desconocía la práctica generalizada del "pitufeo" ty que no había una caja B, como sí han declarado algunos investigados en el mismo caso Taula, en lo que se asemeja mucho a delitos de blanqueo y de financiación ilegal organizada por el partido; los tribunales lo determinarán.

Nunca habrá ya una sentencia condenatoria o absolutoria sobre Rita Barberá.

¿Aceptó esos dos billetes de 500 euros y estaba al corriente de la práctica?
Sólo ella lo sabía, probablemente.

Y tal vez se sintió como Josef K. con la sensación de que la vergüenza habría de sobrevivirle y meditando sobre la ingratitud del ser humano.



Stranger

Trump ha sido más votado que cualquier otro republicano. Y Hillary Clinton le saca casi dos millones de votos populares.
Aquí.

Stranger and stranger, Alice said.

Las dos jaurías

La jauría en la salida de Barberá del Supremo el lunes pasado, al rojo vivo.


(Y la jauría invisible: nadie en el PP quería salir en una foto con Barberá desde hace meses...).

Y al fondo, los cachorros: Casado y Maroto, los que, antes que nadie, pidieron su cabeza, antes incluso de su comparecencia ante la justicia como investigada (antes imputada) por un supuesto blanqueo de mil euros.

La alcaldesa de Zalamea

"Lo único que me queda es el honor y también me lo quieren quitar", le dijo Barberá a Margallo hace unas horas.

Rajoy Iscariote

Rajoy Iscariote ante la muerte de Barberá: "Estamos enormemente afectados [...] Le ha dedicado su vida a Valencia y al Partido Popular".

Dos revolucionarios y la presunción de culpabilidad

En el minuto de silencio en el Congreso las señorías de Podemos se han ausentado como espectros, como los fantasmas que son.

Las declaraciones de Garzón dictando sentencia contra la finada post mortem ("Hacer un minuto de silencio es un homenaje [...] nos negamos y nos salimos") coloca a los populista en su sitio: el altar sanguinario del Terror que acabó con sus prebostes, "Paul" Robespierre y "Albert" Danton.

Iglesias su jefe:


Hacer un minuto de silencio en el Congreso por la muerte de Rita Barberá es un homenaje a su trayectoria. Nos negamos y nos salimos.

Iglesias, su jefe en la guillotina:
Lamentamos la muerte de Barberá pero no podemos participar en un homenaje político a alguien cuya trayectoria está marcada por la corrupción.

Mi amiga Rita

"Cacería.... condenada antes de ser juzgada", dice Jesús Posada en relación con Barberá, de quien afirma que la conocía "desde niños".



Muerte de una senadora a los pies de los leones

Rita Barberá, la alcaldesa de España, muere por cosas del corazón, en un hotel cercano al Congreso.
Se barruntaba ayer que el juez que la escuchó el lunes iba a sobreseer la causa contra ella: hoy el destino, sentencia del tiempo, la ha extinguido.

Pablo Iglesias dijo que no estaría en una cola pasa saludar al rey en que estuviera la procesada, la gran pitufa.

Y todo un país se asoma al espejo y se topa con muchos de sus demonios familiares.

Alguien vendrá y tendrá los ojos de Barberá.


martes, 22 de noviembre de 2016

La decadencia del dragón

...con escamas y malas pulgas.
Dragó ensalzando aquí al cruzado y al machote que lleva dentro.
Está en su derecho.
Pero que ensalce a Spengler, el cesarista y fascista, como el pensador con lo que hay que tener, pasa de castaño oscuro.
Le edad provecta no debe ser utilizada para cualquier provocación. El Mundo no debería hacer propaganda gratis de un empresa rentable eulesina y de sus patrocinadores.
La propaganda se paga.

Un ensuciador profesional

Un demagogo profesional de la CUP marcando paquete en el aniversario del recordado Lluch.
Aquí.
Que Lluch muriera por pedir contra el sentido común diálogo con sus asesinos no lo convierte en el mejor estadista que ha habido en Cataluña, pero tampoco lo hace merecedor de este escarnio de los amigos de los batasunos.

"La guerra sucia", dice.  La de ETA era limpia.
Él, Garganté, que ensucia todo lo que toca.

Si Erdogan fuerza a las cabras, que se case él con una

Erdogan, el último avatar del islamismo rampante, quiere legalizar la violación a las mujeres.
Aquí.
Que la UE siga aceptando tener trato con él (y que no anule la candidatura del país a la pre-adhesión) da la medida de hasta qué punto el proyecto europeo está herido de muerte. Y que el profeta del rearme moral sea este belga líder de los liberales europeos, que le ve tantas gracias a Trump en comparación con los populistas europeos, es de lo más descorazonador.
Aquí.


Catalan connection

Cómo la narrativa hace lo blanco negro.
Aquí.
El populismo tiene un alcance capilar insospechado.


P.D.
Hasta todo un Steven Pinker cae en él.
Here.

No reconocer los resultados si perdía es algo a lo que sólo se atrevía Trump hasta hace cuatro días.

Patriotismo de prêt- à-porter

Cifuentes la ha metido hasta el corvejón.
Aquí.

Qué tendrá Andalucía, que vis atractiva tendrá, que siempre acaba en boca de todos por las malas razones...

"De tanto ir el cántaro a cifuentes, el perro dormido despertó"

(Y el dinosaurio del nacional-patriotismo seguía allí).

Cabaret Le Pen

BHL ve a Le Pen presidenta en la estela trumpera.
Aquí.
Puede ser... ahora, porque ahora todo puede ser.

Dice BHL: "La gente cada vez atiende menos a la política, e incluso parecen menos interesados por si el candidato dice la verdad o no. Les interesa la actuación, la calidad teatral de lo que dice, no si lo que dice es o no verdad [...] Y como bien sabemos, un fascista puede actuar con mucho éxito".

No será Fillon la pareja de baile en la segunda vuelta, será el desconocido Macron. Y puede pasar de todo, pue todo puede ser... ahora.





lunes, 21 de noviembre de 2016

Puerto Rico Vasco

El PSE la lía parda en su pacto con el PNV.
Aquí.
¿Una consulta en 8 meses sobre la independencia?
¿Estado libro asociado?
Ibarretxe bis.


Pazguato como un agujero en el suelo

El principesco Richard Ford declarándose culpable de haber votado a Clinton.
Aquí en español (paciencia con la oscura traducción).

Y aquí en V.O.

Al menos Ford reconoce que no entiende nada, que ya es.

Dos héroes de nuestro tiempo

Olalla y su madre.
Aquí.

Hay algo grandioso en el gesto, pero la línea delgada que separa la grandiosidad del ridículo es muy fina.


Aurelio Fernández analiza el problema de la falta de cultura entre los políticos aquí.
Mal los unos y peor los otros.

Botón de autodestrucción

Zuckerberg hace propósito de enmienda. Quiere mitigar la mentira, que es de lo que vive.

Una de sus siete medidas da risa: se fía de los usuarios para determinar la veracidad de una información.

"Esto se traduce en un mejor sistema técnico para detectar lo que nuestros usuarios marcarán como falso, antes de que lo ellos mismo lo hagan".


El problema no es este repentino buenismo de Facebook tan genérico como inaplicable. El problema es que Facebook es en sí una gran mentira. Y el botón de autodestrucción es el único que no creará.


La propalación de noticias falsas es un negocio al que cabe poner puertas: no hay ministerio de la verdad y donde lo hay apaga y vámonos.
La única solución es la autorregulación; que la verdad resulte igual o más atractiva que la mentira.
A ellos debería dedicar sus esfuerzos los políticos serios y la prensa seria. Y la universidad tiene un gran papel que jugar, si decide salir de su autismo funcional y autorreferencial.



FB habla ya de entrar en los contenidos.
Google, otro que tal baila, está ya en los contenidos.
Y Amazon... con Kindle van a intentar copar el mercado.


"Pronto las grandes empresas de internet dominarán el mundo, si es que no lo hacen ya": ¿verdadero  o falso? I like or I do not like?


En ésas estamos.







Penduleros

Redondo escaneando el pacto PNV-PSE: su teoría del péndulo patriótico funciona hasta que se sale de madre.
Aquí.

Pero olvida que hasta el de Foucault puede salirse de madre en cuanto le impacte el asteroide catalán.
Es nacionalismo moderado vasco ni es moderado ni es patriótico ni, en el fondo, es vasco. No existe.

Penduleros

Redondo escaneando el pacto PNV-PSE: su teoría del péndulo patriótico funciona hasta que se sale de madre.
Aquí.

Pero olvida que hasta el de Foucault puede salirse de madre en cuanto le impacte el asteroide catalán.
Es nacionalismo moderado vasco ni es moderado ni es patriótico ni, en el fondo es vasco. No existe.

El lector de sus propias entrañas

El predictor tan fiable y sus intuiciones de que Trump será objeto de un impeachment.
Aquí.
Lástima equipare sus aciertos logrados con su sistema de preguntas razonable, con sus intuiciones (gut; entrañas).


domingo, 20 de noviembre de 2016

El hijón

Fillon es muy católico, quiere uniformes en las escuelas y legitimar a Assad para complacer a Putin. Y cargarse cien mil puestos de funcionarios.
Muy ecuménico todo.
La sobrepuja con Le Pen puede ser de antología, a ver quién es más amigo de Trump y de Putin y a ver quién hace que Francia se engalle más ante la decadencia de Occidente.


Sólo falta que Merkel no gane para que la UE de Roma  no cumpla no los 70 sino los 65.


Balançoire

Fillon va a barrer en las primarias, dejando a Sarkozy para el arrastre y a Juppé pendiente de un hilo en la segunda vuelta.
Los sondeos se han vuelto a columpiar una vez más.
Fillon es el hombre qualunque a pesar de haber sido primer ministro.
Lo tiene todo de cara, y será a quien le toque derribar a la cipotuda Marine Le Pen.

La nuit sera longue

Si se confirma que muchos votantes de izquierda han acudido a votar, Sarkozy que te vi.
Ici.

Y en ese caso, Fillon puede dar el campanazo.

Despeñaperros pa' riba

Gross tiene mucho talento como negrero de la  Christie.
Aquí.
Pero yerra de arriba abajo: la militancia es la que decidirá, y de Despeñaperros arriba "Susi la fisna" lo tiene crudo.

Y el espacio a su derecha lo ocupa C's, eso lo saben los de dentro: por allí coto vedado.

La lucha es en la izquierda, a ver quién se radicaliza más.

Diacríticamente hablando

El elemento diacrítico entre el neopopulismo (Trump, Farage, Le Pen, Orbán à droite y... Tsipras, Iglesias, Grillo et alii  à gauche y los regionales Mas, Puigdemont, Urkullu etc ) y el populismo de toda la vida (Bush, Berlusconi, Sarkozy,  pero Blair y Shröder, pero Aznar, Zapatero y Felipe) estriba en que el nuevo populismo es más nacionalista-regionalista y el otro más internacionalista.

Sí (que os veo venir con los zuecos gordos), Tsipras e Iglesias son nacionalistas: por eso quieren cargarse el proyecto europeo.

En lo demás, no hay una gran diferencia: unos se han cargado el sistema democrático desde dentro en el altar de la desregulación, los otros lo harán desde fuera re-regulando.




Bonsoir les choses d'ici-bas?

Parece que las primarias en la derecha y el centro franceses están siendo un éxito.
Ici.
Del resultado depende el futuro de Europa.
El candidato ganador en la segunda vuelta el domingo que viene será el único baluarte frente a Juana  Le Pen de Arco.
Si ganase Le Pen, habría Frenchit.
 Y de salir Francia de la UE.... bonsoir les choses d' ici-bas*. (Adiós muy buenas a todo lo que merece la pena).


* Larbaud.

Juana de Arco era un hombre

Ramírez aventurando la tesis de la política cipotuda.
Aquí.

Bien visto incluir a Le Pen en la cofradía del Santo Cipote.

Lástima que olvide en la bizarra internacional a otras y otros figuras.

Vendrán ell@s y nos sacarán los ojos.



viernes, 18 de noviembre de 2016

Suárez y el momento tonto

Se emite en la Sexta esta noche la entrevista entera de Prego a Suárez en que este le dice que había presiones internacionales para un referéndum sobre Monarquía o República (instigadas, comenta él, por Felipe González) y que Suárez encargó una encuesta en la que perdía (la Monarquía); y en ese momento de rondó cuela a la Monarquía en el paquete de la ley de la reforma que somete a consulta, y que gana claramente.

En el momento 0'21'' de la entrevista dice Suárez: "Me coges en un momento tonto..."

Y luego va y lo casca (tapando ingenuamente el micro).

Aquí.

El momento tonto de Suárez tiene su miga: si eso lo dice a micrófono medio tapado en 1995, ¡qué de cosas no habrán circulado desde entonces sobre los entresijos de la transición...!


¿Es relevante esta revelación?
¿Es rebelante?

Sin duda: pues alimenta la especie populosa de que la transición fue un apaño contra el sentir del pueblo y, por ende, que ahora sería el momento de abrir también esas fosas, como las de la Guerra Civil, y volver a empezar con la pregunta clave: ¿quiere el pueblo soberano que la jefatura del Estado se herede?

No le conviene tardar al Letizio en someterse a referéndum (indirecto) vía una reforma exprés de la constitución (L.M. Anson lo lleva diciendo desde hace años), si no quiere que la reforma se la hagan otros; o que el no hacerlo acabe llevando a Podemos en volandas a la Moncloa con ese punto previo en su programa, y a los indepes a la secesión.

Tic tac, majestad... Hable con ella.



El empate y los 9 puntos fantasmas

Cristina Rubio de EM comenta la encuesta del CEO y el supuesto empate técnico entre el Sí y el No a la independencia.
Aquí.

Dice que Junts pel Sí bajaría 9 puntos pero....¡repetiría escaños! (dice "entre 60 y 62";  son 62 son los que tienen ahora!!!)


De la CUP dice que perdería entre 4 y 6 escaños.


"Junts pel Sí cae 9 puntos en intención de voto respecto a 2015 y lograría entre 60 y 62 diputados, mientras que la CUP se quedaría con 6 u 8 escaños frente a los 10 actuales."

No hay quien entienda a Cristina.

Uno piensa que es imposible que bajando 9% pueda repetir escaños una formación. Raro raro, raro.

Por cierto, del PSC ni habla (y resulta que apenas perdería escaños, y solo 1% de votos).

En fin, hay que acudir la fuente, para ver qué pasa con esos 9 puntos perdidos que no se reflejan en una pérdida enorme de escaños.

Aquí la fuente oficial.


Pues resulta que nada de una pérdida de 9%  apenas un 2,2 %. para JxSí.


JxSí :

Si fueran hoy las elecciones:   37,4%     60-62
Las elecciones 2015:              39,59%   62

Vide p.111 anexo 2 del documento oficial.

El sumo pontificador en su iglesia

...es decir, la tele: en TVE desde las 9h 40: Pablo Iglesias:

"No hay populismo: hay momentos populistas:Trump y Sanders. Pero no son lo mismo".

"Populismo es Esperanza Aguirre; o Arias Cañete encima de un tractor".

"Cuñadismo de extremo centro es C's: es no ir a los textos, a las fuentes; es el cuñado que te soluciona el mundo a base de citas de la wikipedia, de Kennedy, Luther King o Suárez, qué más da, mientras se toma copas en Navidad".

"Conmigo al frente habrá transversalidad".

"Hacer política es parecerte a tu país".

"Podemos tiene que parecerse un poco menos a las élites que han mandado y mandan en España".

 Enric Juliana: "¿Están renunciado ustedes a recoger a los socialistas críticos?"
Iglesias: "No tenemos la tentación del ave rapaz. Sería un error. Los movimientos electorales se medirán ahora en decenas o cientos de miles de votos, ya no en millones. Podemos puede aproximarse a los 6 millones. Ahora todo va a ir muy despacio. Cuanto más jóvenes se vayan incorporando al electorado, iremos consolidando nuestras posiciones, pero el PSOE no va a desaparecer, tiene un suelo de 4 o de 4,2 millones de votos."


"A Merkel le diría que el pacto de estabilidad lo han incumplido Francia y Alemania sistemáticamente; y que sus medidas han ahondado nuestra crisis. Nosotros queremos una reforma fiscal: que paguen los ricos y que persigamos el fraude; y necesitamos cierto alivio para que nos pueda ir tan bien como a ustedes, alemanes. Cuando Merkel no esté contenta con quien gobierne en España, será que gobierna en España alguien que defiende los intereses de la gente."

9h 57.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Dos días que cambiaron el mundo

En dos días electorales ha ocurrido lo impensable: la salida del RU de la UE y la llegada de un clown a la Casa Blanca.
Aquí lo analiza Kamen.
Aparte de ponderar que ha triunfado la no inteligencia, apunta dos asuntos pertinentes: En Estado Unidos, no es que haya ganado Trump sino que ha perdido Clinton, y, sobre todo, oh sorpresa. Obama.

En el Reino Unido no lo dice, pero es obvio: perdieron Cameron y Corbyn, los europeístas, más que ganaron los palurdos xenófobos.

Ahora los antisistema de todo pelaje saben que sí-se-puede.
Basta con conectar con el pueblo y denigrar al establishment.

Hitler, que era visto como un payaso,  no ganó por méritos propios, tampoco.





Donald Truth

El edito de Riss post trumpazo.

Aquí en tradu exprés.

Americanos über alles

Durante semanas, los medios de comunicación de todo el mundo nos han advertido de que Donald Trump era racista, misógino, homófobo, islamófobo, intelectualófobo, latinófobo y muchos otros horrores más. Este catálogo de taras debería de haber bastado para disuadir a los votantes de darle su voto. Sólo que sucedió justo lo contrario. Donald Trump es el nuevo presidente de los Estados Unidos. La elección de este energúmeno es un capítulo más que añadir al debate sobre la identidad que obsesiona en los últimos años al mundo occidental. La izquierda americana progresista ha caído en su propia trampa. Su lucha desde hace décadas por una mayor justicia se ha centrado en categorías consideradas minoritarias. Minoría negra,  minoría hispana, las minorías sexuales, etc. La obsesión identitaria que recorre todas las derechas del mundo también anida en la izquierda. Sólo cambia la delimitación de la identidad. En la derecha, la identidad será la del varón blanco padre de familia. En la izquierda, la identidad es el inmigrante, la mujer, el  homosexual o el negro. Toda concepción política se basa en diferentes opciones de identidad. Votar por Trump o votar por Clinton equivalía, sin embargo, a elegir una identidad frente a otra.
Pero Trump ha ido más allá que todo esto. Contrariamente a la creencia general, Trump no se ha limitado a poner en valor una sola identidad, la del macho dominante blanco. Al insultar a las mujeres, a los negros, a los latinos y a los homosexuales, ha obligado a estas categorías a jerarquizar sus identidades de modo diferente. ¿Eres un negro tonto del culo? Sin duda, pero eres un estadounidense antes que nada. ¿Eres una pelandusca? Es cierto, pero una estadounidense ante todo. ¿Eres un latino atontado? Claro, pero un estadounidense, ante todo. ¿Eres un mariquita? En efecto, pero un estadounidense antes que cualquier otra cosa.
Excepto que reintroduzca la segregación racial, o  apruebe una legislación como la de Nuremberg  que arianizaría los Estados Unidos, las leyes que Trump promoverá serán leyes para todos los estadounidenses. Como el hombre de derechas de lo más clásico que es, Trump coloca a la nación por encima de todo. Las particularidades individuales deben ceder el paso a la identidad compartida por todos, la identidad norteamericana, la única por la que merece la pena luchar para él.
De tanto luchar por las minorías, la izquierda estadounidense ha perdido de vista lo que definía  a la mayoría. Ahora bien, para ganar unas elecciones se requiere de una mayoría, no de una minoría. La democracia a la carta, hecha a la medida de cada particularismo cultural, racial o sexual, acaba de saltar por los aires en pleno vuelo. En los EE.UU., así como en Europa, las izquierdas tendrán que reaprender a pensar para todos los ciudadanos y determinar lo que los une, aunque individualmente éstos no tengan mucho que ver entre sí. Una mayoría siempre es más difícil de definir que una minoría pues, para construirla, hay que reunir a personas muy diferentes. Hacer tal cosa no es problema con las minorías, ya que, por definición, en éstas hay un menor número de personas.

Trump no es un intelectualoide, pero tampoco es un idiota.


Blanco, negro, amarillo, cetrino, hetero, homo, trans, mujer, hombre, joven o viejo, los criterios para la definición de un individuo son tan numerosos que es imposible resumirlos en uno solo. Éste es el límite de la política para las minorías. Cuanto más se entra en el detalle de lo que define a un individuo, más características descubrimos que un solo individuo posee. ¿Hasta dónde puede la política tener en cuenta la singularidad de cada persona? Casi tendría que fabricarse un sistema político diferente para cada categoría. Una democracia para los blancos, una para los negros; otra democracia para los latinos, una democracia para las mujeres, etc. Pero llegaríamos así a una fragmentación de la sociedad que es, precisamente, lo que amenaza a Estados Unidos y a las democracias occidentales. Un poquito a la imagen de esos barrios para ricos que proliferan en Estados Unidos, parapetados detrás de vallas y monitoreados por cámaras para protegerse de aquellos que no tienen la misma identidad, es decir, de los pobres.
Trump probablemente no tiene todas estas sutilezas en mente. No es un intelectualoide, pero tampoco es un idiota. Es un reaccionario, pero no es todavía un fascista. Trump ha logrado el tour de force  de que gane al mismo tiempo una mayoría y una minoría.
La mayoría de los blancos y la minoría de los multimillonarios.

Riss, director de Charlie Hebdo.


Ici en V.O. moyennant finance.

Análisis redondo

Redondo escaneando el paralelismo Trump/Iglesias/Sanders et alii...



El Pueblo vs. El Sistema.


Ok, pero tampoco es Sanders: Iglesias ya es Donald Truth.

Pescadito para el réprobo

Al final  Rajoy manda al ex ministro reprobado (y  réprovo) a Peticiones (comisión que no requiere consensuar).
Este pescadito que se le da a Fernández por servicios prestados no sólo es humillante para el sistema (otro escupitajo más en el ojo de Montesquieu) sino que denota la inmensa debilidad del PP: a la primera, Rajoy convocará elecciones.


Aquí.


Guglio el proxeneta

Google se reposiciona ya y deberá seguir haciéndolo en la era de la posverdad* (el diccionario Oxford lo considera el palabro del año) en temas morales, según Espada: asumiría en cierto modo el buscador que el continente y el contenido y la pasarela son un todo y que existe cierta responsabilidad, siquiera sea objetiva, en vivir de la mentira y su publicidad.
Aquí.

Ciertamente, Google se mueve; pero no por cuestiones morales (pecunia non olet), sino por lo de siempre: la misma guita.

Igual deberá San Guglio redireccionar el negocio, sí; pero nunca por razones morales sino de biempensancia y de maistreamism: pronto el algoritmo arrojará resultados diferentes en la búsqueda según la zona del mundo donde se realice ésta (si es que no ocurre ya hoy).

Google puede permitirse dejar de ganar un poco en publicidad (zurciéndose el hímen) si eso le reporta más en otros celestineos.

Cuando Google ofrezca de verdad "gratis total" su servicio será cuando, en en fondo, habrá que ponerse a temblar, pues estará cobrándose su cuota en los propios contenidos.

Es lo que ocurre cuando de mirón se pasa a macarra.



*
Post-truth (posverdad): "Relativo o referido a circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales."


Pero ¿eso no era la mera "creencia" según Ortega, es decir las "ideas que somos"?
Aquí.



Un voto un votante

Clinton sigue ganando a Trump en votos populares.
Aquí.
Algo podrido hay en el sistema usamericano.

El sábado en Francia primarias en la derecha.

El voto del señor de Estrasburgo vale lo mismo que el de la señora de Perpiñán.

Lafayette, ¿qué les llevaste?

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Gestora zurzidora

¿O borradora?
Empiezan las purgas, los que cortaron cabezas ven ahora cortadas las suyas.
Aquí.
Tan viejo como el ir a pie.

El tamborín mudo

Dylan no irá a recoger el premio Nobel.
No por compromisos previos, como pretende puerilmente.
Sino porque no tiene discurso.
En todos los sentidos del término.

Les está bien merecido a los académicos suecos con zuecos.

Gato blanco y negro y viejo

Felipe dice que sánchez no puede hablar más de media hora sobre España. Seguramente.


El problema es que España puede hablar más de media hora sobre Felipe; y no precisamente ni siempre bien.

El acoso derribo y lanzada al supuesto moro muerto por parte González sólo puede responder  a sondeos internos que coloca a Sánchez en la secretaría más pronto que tarde. Por eso el congreso será muy tarde.

Cosas de la democracia orgánica, perdón: interna



Dos franceses

El arte de la post-necro.
Aquí.

El arte, según la République.
Ici.

Deux citoyens.




En el nombre del padre

Le Pen inaugura logo (rosa azul), sede (La Escala, ni más ni menos) y eslogan: "En el nombre del pueblo".

Todo a punto para ser la primera en la primera vuelta, y a la espera de dar el trumpazo en la segunda.

Hará bueno a papuchi Jean-Marie.

Ici.

Loh oho

Ahora el PSOE quiere impedir, desdiciéndose de su blancura, que al réprobo Fernández presida la Comisión de Exteriores.
Bien está, porque Fernández ha hecho méritos más que suficientes para ser apartado de la vida pública.
Lo preocupante es que C's iba también a votar en blanco...

A veces comer trigo tiene que ver los loh cohone.


Si C's sigue así vendrá un trump y tendrá sus ojos.
Y los nuestros, de paso.





Moneda de mono y los alter creacionistas

En francés, "pagar con moneda de mono" significa apoquinar con moneda falsa y encima burlarse del estafado.
Ici.

Colau tendrá su moneda de mentirijilla, adelantándose así al Donkey-Cat Bank  y a la moneda que está pergeñando bajo mandato del economista Junqueras.
Aquí.

El problema no es usar fichas canjeables, sino ver cómo tributa esta falsa divisa y la que les caerá a sus usuarios.

Esto si sigue así desemboca en la autarquía por el carril directo a la Edad Media. Menudo Monkey Business, lástima que no lo lleven al cine los Marx.

Los retroprogresistas consiguen  siempre lo más difícil y circense: avanzar retrocediendo.

Devendrán en creacionistas, pero en una variante alter: no es el hombre el que desciende del Dios, qué ordinariez: es el mono es el que desciende del hombre. Y de la hombra.

martes, 15 de noviembre de 2016

Plutôt rien

Decía Vauvenargues, duque de Clapiers: "es más fácil y con frecuencia más útil decir cosas nuevas que conciliar las que ya han sido dichas...".

En dos semanas y pico cerraré este desaliñado cuaderno de campo, que habrá estado abierto durante un año con el pretexto de la campaña electoral del 20-D. O al menos dejaré de publicar a diario en él. Otras rutinas piden paso.

No habré aclarado nada ni logrado nada útil conciliando las cosas ya dichas; y con la nuevas, más fáciles, según Vauvenargues, ojalá haya logrado al menos entretener a algunos curiosos.

Cocteau, el gran recurso para todas la ocasiones (parece que su cometido en la vida fue parir frases ingeniosas muy superiores a su obra), dijo, plagiando a Leibnitz, ante una decoración muy rebuscada en una casa que le mostraban: pourquoi pas plutôt rien?

Pues eso.

(Hace casi un año el mundo era más joven y pleno de sentido, con rosas en el monte y con buone domeniche.)





La caduta

La caída, la quiebra de la democracia y sus razones: según  Raffaele Simone.
Básicamente su origen utópico y antinaturalista.


Aquí.

Se podrá no estar de acuerdo, pero para ello se requerirá de una respuesta más compleja que la suya.

El retorno de los brujos

El mejor análisis en español leído hasta ahora sobre los porqués de la victoria de Trump.
Aquí.

Toca todos los temas de fondo y los toca no solo de oído.

La Wikipedia merece capítulo aparte. Su filosofía del conocimiento hace agua por varios costados. Era inevitable que así fuera, y basta con poner la patita en las interioridades para ver que muchos artículos están comisariados por sectarios.

Si la incultura y el contraconocimiento predominan en la calle y la democracia era sólo aquello de hacer normal "arriba" lo que era normal "abajo", ya tenemos la explicación de por qué los populismos van a ir a más y por qué Wikipedia es cada vez más Wikiality.

Y es que el pueblo no es un lugar vacío, como algún retrovanguardista deleuziano pretende; en cambo lo es, o debería serlo, el poder: un lugar donde se turnen las mayorías legítimas en un marco sólido de "check and balances", conroles y contrapesos.


El pueblo, en democracia, como clase social no existe. Ni debe.

Pero como realidad social sí existe. Vaya que sí. Y no vota con la razón sino con la emoción.


Entre los cuatro mil nuevos cargos que va a nombrar Trump, ¿cuántos proceden de los arrabales del pensamiento más anticientífico y teísta, por ejemplo? ¿Cuántos son mera emoción irracional semoviente?

Es el retorno de los brujos, de los que el pueblo siempre espera, diacrónicamente, que salga una verdad de su boca. El problema es que suele salir es una trúcines.





El arúspice mariano

Alguien tan atildado como Pablo Casado en TVE, a las 9h 52:  "Se compara a Trump... con Reagan, que para mí es el mejor presidente norteamericano en el último medio siglo (...) Yo no soy tan pesimista sobre Trump".


lunes, 14 de noviembre de 2016

The monkeys and the half-pence

¿Trump hará un gabinete a su imagen y semejanza?

De momento coloca a su derecha a Bannon, antisemita y sexista, un agitado(r) de la extremísima.

¿Pondrá de vice a Pence el creacionista?

Veamos preventivamente qué opina Dawkins aquí (minuto 2) sobre el monosabio Pence y sus teorías antediluvianas.


Los colaboracionistas del terror

El edito de Charlie, cuando se cumple un año de lo del Bataclan.
Nada que añadir, comme d'habitude.


Aquí en tradu exprés.

Especie en vías de extinción

Un año después, ¿qué queda de lo del Bataclan? Después de la matanza del 13 de noviembre de 2015, muchas voces proclamaron que nada ni nadie iba a cambiarles su estilo de vida. Un año más tarde, esta frase se ha vuelto menos frecuente porque, en realidad, nuestro estilo de vida ha cambiado; vaya que si lo ha hecho. Hemos aprendido a mirar a nuestro alrededor en la calle, a informar de paquetes sospechosos, a memorizar las caras de tipos poco de fiar y, durante los conciertos, a identificar dónde se encuentran las salidas de emergencia. Por si las moscas.
El Bataclan volverá a abrir. Como Charlie Hebdo pocas semanas después del 7 de enero: había que seguir a toda costa para que los fascistas que nos querían con la cabeza gacha no se salieran con la suya.
Pero estos atentados han causado otros daños, aparte de los causados en una sala de espectáculos o en la de redacción de una revista. Hay un lugar devastado por el terrorismo y respecto en el que no piensa inmediatamente el público en general: el pequeño mundo de los intelectuales. Las víctimas de esta guerra de ideas no fueron ni enterrados ni se vieron amputados, pero sí insultados, desacreditados, vilipendiados. Desde hace casi dos años, los debates sobre el terrorismo islamista concitan una violencia y un odio cada vez más palpables.
Ya el día 23 de enero de 2015, en el plató de Canal +, Edwy Plenel declaraba: "No creo que, en el debate público, se pueda tomar todo a broma. A los dibujantes, los defiendo, los apoyo, pero el odio no puede tener como excusa el humor y la burla es condenable cuando ataca a las personas y las identidades". Fue el pitido inicial de una campaña para desacreditar a las víctimas de Charlie Hebdo y hacerlas responsables de su suerte por haber publicado las dichosas caricaturas. A continuación, nos tocó sufrir los desvaríos de Emmanuel Todd, quien difamaba a los manifestantes el 11 de enero, a los que califica de zombis reaccionarios y catolicuchos de raza blanca. Pero después de lo del Bataclan, otras explicaciones fueron improvisadas con el fin de hacer ilegibles las verdaderas causas de los atentados. Los terroristas se convertían así en pobrecitos desnortados en una sociedad capitalista de hombres blancos dominantes y neocolonialistas. Luego le llegó el turno a la explicación psiquiátrica según la cual a los asesinos no les funcionaba bien la cabeza. Cada seis meses aparecía una nueva teoría tan enrevesada como la anterior para mantener vivas las operaciones estratégicas de diversión, como la del radicalismo que habría revestido los ropajes del Islam para expresar una violencia primigenia y legítima presente en cada generación. Cualquier persona puede imaginar la explicación que más le plazca: no será ni más descabellada ni menos deshonesta que todo lo que han escritos estos estafadores desde hace dos años. Pues uno tiene derecho a escribir lo que quiera sobre los atentados, e incluso derecho a equivocarse. Pero cuando, después de dos años, se sigue escuchando este chamuyado de echadoras de cartas, se tiende a ser menos indulgente. La verdad que nadie quiere reconocer es que, un año después de lo del Bataclan, a los que continúan buscando explicaciones (que, en realidad, son meras excusas) no les desagrada ver que se ha logrado el objetivo de los ataques: desestabilizar a la sociedad francesa. Debajo de las lágrimas de cocodrilo y las condenas para la galería, los asesinos suscitan admiración en estos intelectuales-colaboracionistas para quienes aquéllos tuvieron el coraje de matar a dibujantes y a periodistas a los que éstos despreciaban, de asesinar a policías instrumentos de la represión policial... "que se lo merecían", de masacrar durante un concierto  a un público-consumista-aborregado, de aplastar a esos espectadores demasiado chovinistas que no deberían haber ido a ver los fuegos artificiales el día de la fiesta nacional o de degollar a un viejo sacerdote proveedor de valores demasiado cristianos. Al igual que en relación con Charlie Hebdo, acusado de ser el artífice de su propia desgracia, estos ideólogos creen que las víctimas de todos estos ataques se merecían un poquito lo que les sucedió.

Francia es un país con tradición de colaboracionismo.

Contrariamente a la creencia popular, Francia no es un país de tradición cristiana. Francia es una nación de tradición colaboracionista. Los colaboracionistas más infames se encuentran siempre en las filas de los intelectuales. Estos son los peores, porque están más preparados que nadie para entender los resortes ocultos de la arbitrariedad; y, por el contrario, obran  por hacerlos más oscuros y aún más difíciles de combatir. Los dos años transcurridos nos han hecho redescubrir el nauseabundo hedor de la Francia de entre 1940 y 1944. El olor de la cobardía, del oportunismo, del chaqueteo y de la colaboración con el terror.
La descomposición ideológica de la izquierda no ha sido causada exclusivamente por los políticos, como está tan de moda proclamar cuando se acerca un año de elecciones. Una parte de la izquierda intelectual ha jugado un papel quizás aún más destacado a la hora de asaltar la laicidad y,  simultáneamente, amordazar toda crítica contra las religiones y el Islam.
Dejemos lo más divertido para el final y escuchemos a Michel Serres: "Miremos los números y las estadísticas de frente: el terrorismo es la última causa de muerte en el mundo. Los homicidios están disminuyendo. El tabaco, los accidentes de tráfico o incluso los delitos relacionados con la libertad de portar armas matan a más gente que el terrorismo. Los ciudadanos contemporáneos tienen una probabilidad entre diez millones de morir por culpa del terrorismo, ¡cuando tienen una entre 700 000 de ser aplastados por un asteroide...!".

A este ritmo, estadísticamente, el intelectual francés  de izquierdas tiene mil millones más de probabilidades de desaparecer de la faz de la tierra que las nutrias o los escarabajos peloteros.


Riss in Charlie Hebdo

Ici en VO payante.

La guerre est finie

Putin es adulado por la Rusia profunda, y Trump dice cosas tan elementales como éstas: "Retirarnos de Europa nos ahorraría cientos de millones que más valdría  emplear en otras cosas.

La guerra fría ha acabado por fin... pero la ha ganado los otros.


Thibaudet & the Fuck Off Day

"Sólo cuando las cosas ocurren vemos cuán previsibles eran..."
Albert Thibaudet.


El mismo electorado que hizo el Brexit hizo a Trump, y hará a muchos más...

El cabreado sabe ya que puede permitirse un fuck off day; y no se privará de ello.